martes, 27 de enero de 2015

Reseña y presentación de La dádiva de Lucía López Vázquez


El pasado 22 de enero de 2015, se presentó en el Ateno de Madrid la novela titulada La dádiva (Editorial Seleer) de la escritora gallega Lucía López Vázquez. La escritora estuvo acompañada por la escritora Elena Muñoz y de quien escribe estas líneas. La dádiva es una intersante historia de intriga familiar, escrita en un lenguaje directo, casi cinematográfico, que mantiene el interés del lector hasta el desenlace, nada previsible, de la novela.

 

   

Reseña del libro

La dádiva
Lucia López Vázquez
Editorial Seleer, 2014
 


En ocasiones, la vida se asemeja a un laberinto que desemboca en el territorio de lo inesperado. La Dádiva, primera novela de la escritora gallega Lucía López Vázquez, es el relato de una historia de intriga familiar que nos conduce hacia un final impredecible. Una historia bien contada que consigue mantener el interés hasta el último capítulo.


La Dádiva sorprende por su lenguaje directo y casi cinematográfico. De hecho, tiene uno la sensación de estar ante un thriller, en el que la escritora consigue imprimir acción a la trama sin perderse en elementos innecesarios.

Las 240 páginas han sido estructuradas en 93 capítulos breves que van surgiendo como los fotogramas de esta novela, la cual comienza con un extraño anuncio en un periódico, continúa con el enigma que atesora una casa y un olor, para finalizar dando a conocer la verdad sobre un asesinato sin resolver y otros oscuros secretos de familia.

Lucía López Vázquez inocula en el argumento suspense y expectación. Unas toallas, unas cerillas, unas llaves, un anillo…, como en las mejores novelas de misterio, son elementos en los que va depositando las pistas para desentrañar el pasado oculto de sus personajes.

Asimismo, estamos ante una novela cuyo epicentro se localiza en Galicia, la tierra natal de esta escritora. Por un lado, Santiago “que no es una ciudad como las otras”, donde aún nos podemos sentar en el emblemático Café Derby o con Valle-Inclán (aunque sea de bronce) en la Alameda. Vigo, es otro de los lugares elegidos. Ciudades muy alejadas de Galicia, como Valencia y París, también tienen su sitio en el relato.

Pero es en la Galicia rural donde se ubica la casa que da origen a la narración. Ámbito en el que aparecen personajes, como el cura o la mujer siempre metida en el ultramarinos, que se desenvuelven en una atmósfera a veces espesa y enrarecida. El mismo ambiente donde prosperan otros personajes movidos por la codicia e intereses espurios. Esa parte aciaga de la condición humana que puede desencadenarse sin motivo, ya que “para sentir envidia y tener ganas de venganza no hace falta que medie un ultraje”.
 
Igualmente, la novela se vertebra en torno a un amor imposible ante la incapacidad para el compromiso del tipo de hombre escogido por la protagonista. De esta forma, la autora recupera la figura del galán, arquetipo del hombre atrayente y seductor pero incapaz de estar demasiado tiempo con una mujer. Un hombre que sonríe “al estilo de los cincuenta, como haría un suelto Cary Grant”. Un personaje que pareciera sacado de una película en blanco y negro para interpretar ciertas escenas subidas de tono, en las que se mezcla un erotismo elegante con un romanticismo a la inglesa. No hay que olvidar que la autora es licenciada en Filología Inglesa. Entre otros trabajos, ha traducido The Awakening de la escritora americana del XIX Kate Chopin.

Un aspecto singular de esta obra es la presencia activa de la autora en la novela, donde participa en el relato como un personaje más, sirviéndose de su ángel y su demonio. Aunque desde la posición privilegiada de quien comparte el presente de los personajes pero al mismo tiempo conoce su futuro. Esta técnica narrativa, nada habitual, recuerda al empleo de una cámara subjetiva, para lo que utiliza la herramienta del paréntesis.

Si bien la novela se desarrolla en diversos planos temporales, saltando del presente al pasado y viceversa para conformar el hilo de la narración, la autora concede tanta o más importancia al espacio. Dominar en profundidad el espacio en el que se desenvuelven los personajes es en esta escritora un ingrediente fundamental para dar veracidad a la historia. Cuando, por ejemplo, sitúa la acción del relato en París, “atalaya del amor, la luz divina en estado puro,...”, es porque conoce en primera persona los exteriores que ha buscado para sus personajes. El binomio espacio-tiempo en la novela es un asunto sobre el que ha profundizado con anterioridad.

Para finalizar, sólo resta decir que La Dádiva es una novela que merece nuestra atención. Una obra con la que Lucía López Vázquez da inicio a su prometedora trayectoria como narradora. 

© Francisco J. Castañón