miércoles, 13 de junio de 2018

Para quienes creen que la patria de todos es la humanidad...

A propósito de las cosas que ocurren hoy muy cerca de nosotros y también en otros lugares del mundo: Puertos y puertas que se cierran, muros que se levantan cada vez más altos, fronteras cruzadas por alambres de espino,...Traigo a colación este poema que escribí hace unos años publicado en mi último poemario Identidad (Ed. Vitruvio, 2016)




Mi patria

'...la patria del alma buena es el mundo entero.'
Demócrito

 

Mi patria es una tierra surcada

por voluntades de concordia

en la que no madura la ira,

donde no acechan escollos amargos

ni los vientos que sostienen la angustia.


Mi patria es una república de gentes cercanas

en la que por fin se extinguió

el fervor de los patriotas encendidos,

para hacer hueco a los que fueron

arrancados de otras patrias.


Mi patria son los caminos que descartan

a esos integrismos empecinados

en desfigurar a los dioses propicios y clementes.


Mi patria son los ríos que cortan el paso

a esos agrios fanatismos que descomponen

a los pueblos de figura y de temple.


Mi patria son los territorios ciertos y absolutos

de la piel de ese alma cotidiana

que mi amada me obsequia sin hipérboles.


Mi patria desterró las fronteras custodiadas

por el recelo y la sospecha,

e hilvanó puentes cordiales

para dar acogida a la palabra abierta

en tránsito constante.


Mi patria son los suelos donde ondean

banderas que no demandan juramentos,

tejidas con hebras de tolerancia

que las canoras aves reúnen con cautela

para ir amueblando el futuro de entereza.


Mi patria es esa región donde el sol hace brotar,

como huellas confiadas, los sinónimos de la justicia

y la nieve resquebraja la simiente de la intransigencia.


Mi patria, amigos, amigas,

es un país aún no inaugurado,

con ínfulas de continente escondido,

en las latitudes de las memorias escépticas

y las utopías conquistables.



(Del poemario 'Identidad', Francisco J. Castañón, Ed. Vitruvio, 2016)