lunes, 21 de diciembre de 2015

Exposiciones que no debemos perdernos estas navidades

10 exposiciones imprescindibles para todos los gustos 
que finalizarán con la entrada del nuevo año

Pintura, fotografía, ingeniería, diseño, escritura…exposiciones de temas muy diversos nos esperan. Caducan a principios de enero. Si no las hemos visto aún, visitarlas puede ser un buen plan para estas fiestas.

Percepciones. Hombre y Mujer en la Historia de la Fotografía. Hasta el 5 de enero en la Fundación Canal (c/Mateo Inurria,2). Esta exposición explica, a través de la Fotografía, cómo han evolucionado los conceptos de masculinidad-feminidad, su papel en la sociedad y su estética desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. 130 imágenes de más de 50 grandes nombres de la Fotografía. La exposición incluye también autorretratos y retratos de actores como Sarah Bernhardt, Marlene Dietrich, Greta Garbo, Marilyn Monroe o Paul Newman.



Alvar Aalto 1898-1976. Arquitectura orgánica, arte y diseño. En Caixa-Forum Madrid (Paseo del Prado, 36) hasta el 10 de enero. El arquitecto finlandés Aalto, denominado el “Mago del Norte” fue uno de los principales defensores de un movimiento moderno humanizado. Sus edificios, como el Sanatorio de Paimio para tuberculosos (1933) o la Villa Mairea (1939), plasman una magistral interacción de volúmenes, formas y materiales orgánicos. Su “Silla Paimio” (1932) y su “Taburete 60” (1933) fueron hitos del desarrollo del mobiliario moderno, y su emblemático jarrón “Savoy” (1936) se ha convertido en el símbolo del diseño finlandés. La Obra Social “la Caixa” presenta 350 piezas de Aalto, entre maquetas, muebles, lámparas, dibujos originales o fotografías históricas.


Retrospectiva sobre Pierre Bonnard. En la Sala Recoletos de la Fundación Mapfre (Paseo de Recoletos, 23) hasta el 10 de enero. Primera retrospectiva en España desde hace treinta años sobre Pierre Bonnard (1867-1947), una figura decisiva del arte moderno. La muestra presenta cerca de ochenta pinturas, una docena de dibujos y medio centenar de fotografías. La mayoría de estas obras nunca han sido vistas en nuestro país. Bonnard fue un inconformista contrario a las teorías artísticas dominantes en su época y prefirió, como puede observarse en esta exposición, plasmar su mundo cotidiano: su compañera, sus amigos, sus casas y entorno íntimo, su día a día. Sus cuadros, en los que predominan los desnudos, las naturalezas muertas, los paisajes, los retratos y los interiores domésticos, están llenos de luz y color.

Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés. En el Museo del Prado (Paseo del Prado s/n) hasta el 10 de enero. Esta muestra singular es una oportunidad única para descubrir una faceta poco conocida de la historia del arte: la talla del cuarzo hialino o cristal de roca, arte en el que destacó la ciudad de Milán en el siglo XVI. Estas obras, por su alto valor artístico y material, se destinaron a los soberanos y a la alta nobleza europea. En la muestra podemos contemplar obras pertenecientes a dos colecciones ilustres: la de los Médicis y la de Luis XIV de Francia. Otras catorce espléndidas piezas proceden de la colección del Gran Delfín Luis de Francia, hijo de Luis XIV, que fue heredada en parte por el primer Borbón español, Felipe V. Este conjunto, conocido como Tesoro del Delfín, aunque mermado por una accidentada historia, cuenta con 47 vasos de cuarzo hialino, dos de cuarzo citrino y uno de cuarzo ahumado.

Caligrafía española. El arte de escribir. En la Biblioteca Nacional (Pº de Recoletos 20) hasta el 10 de enero. "Los españoles han sido los mejores escribanos del mundo" afirmaba Lorenzo Ortíz en 1696 y, según reza en la información de la BNE sobre esta exposición, las cursis influencias inglesas fueron apagando la tradición caligráfica española y las tecnologías escritas parecían relegar al pasado la caligrafía. Sin embargo, en esta muestra podremos admirar el resurgir de este arte de la mano de jóvenes y no tan jóvenes artistas contemporáneos, cuya escritura vuelve a poner en valor nuestra tradición. La exposición se enmarca en el interés de diferentes sectores en la actualidad, como el diseño, la bibliofilia o la tecnología de la información, por la caligrafía.



Nasreen Mohamedi. La espera forma parte de una vida intensa. Hasta el 11 de enero en el Museo Reina Sofía (Edificio Sabatini. C/ Santa Isabel, 52). Para los seguidores del arte abstracto esta exposición nos acerca a una de las primeras artistas indias que abrazó la abstracción, alejándose de las doctrinas del arte moderno indio dominado por las escuelas artísticas de la época colonial. Su trayectoria nos lleva a una visión articulada en torno a una estética parca y medios muy sobrios. Lo matemático, lo metafísico y lo místico se emplean para la búsqueda de un mundo subjetivo e inmaterial. La exposición unifica pensamiento y acción a través de la confluencia entre vida y arte, mostrando dibujos, fotografías, pinturas y collages, con especial atención al trabajo de Mohamedi en los años setenta.


Las asombrosas criaturas de Theo Jansen. Pueden contemplarse en Espacio Fundación Telefónica (c/ Fuencarral, 3) hasta el 17 de enero. Calificado como el Leonardo da Vinci del siglo XXI, el artista holandés Theo Jansen es conocido en todo el mundo por la creación de sus famosas “strandbeest” o bestias de playa. Esculturas cinéticas de aspecto animal y vida artificial, realizadas con tubos, botellas de plásticos o cinta adhesiva, y diseñadas para moverse con el viento de las playas holandesas. La notable imaginación de este artista ha ido construyendo, a lo largo de dos décadas, un nutrido grupo de criaturas de extraña belleza. Estos escultóricos animales de mecánica compleja funcionan con materiales sencillos. De esta forma, caminan, resisten al viento, acumulan energía o se autoimpulsan. Trece de estas singulares bestias pueden admirarse en la exposición, donde a ciertas horas algunas cobran vida.


Baquelitas. Creando Futuro. En el Museo Nacional de Artes Decorativas (C/ Montalbán, 12) hasta el 17 de enero. Sorprendente exposición en la que a través de más de 300 piezas escogidas se nos muestra el nacimiento y desarrollo de los plásticos, esos materiales que cambiaron nuestra vida y que la publicidad describía como “el material de los mil usos”. De esta forma, la baquelita hizo realidad los sueños de los alquimistas contemporáneos. El químico belga Leo Baekeland la patentaría en 1907, iniciando con ello un proceso que dura hasta nuestros días. Desde los primeros plásticos hasta la baquelita y sus herederos, la exposición nos muestra cómo la industria y la creación se dieron la mano en torno al plástico, para alcanzar la eterna utopía de hacer bello lo útil. Esta exposición es la primera que recoge los objetos de baquelita en un museo nacional español.



Edvard Munch. Arquetipos. En el Museo Thyssen (Paseo del Prado, 8) hasta el 17 de enero. Se trata de la primera exposición dedicada al artista noruego en Madrid desde 1984. Explora la aportación a la historia del arte moderno de este pintor que fue uno de sus padres junto a Cézanne, Gauguin y van Gogh. La exposición reúne un amplio catálogo de arquetipos emocionales y obsesiones existenciales del hombre contemporáneo, como melancolía, amor, deseo, celos, ansiedad, enfermedad o muerte. En la muestra puede atisbarse como Munch exploró las relaciones entre los signos externos del mundo físico y la dimensión espiritual oculta de la realidad. La larga y prolífica carrera de Munch está representada a través de ochenta obras, procedentes del Munch Museet y de museos europeos y norteamericanos.



Sorolla. Arte de la luz. Hasta el 18 de enero en el Museo Sorolla (c/ Gral. Martínez Campos, 37). Esta exposición es el relato, a través de 54 piezas de arte, de cómo cambió desde finales del siglo XIX la experiencia cotidiana de la luz. La ciencia realizó, en la época en que vivió Sorolla, grandes avances en el conocimiento de la misteriosa naturaleza de la luz. Los progresos técnicos fueron haciendo de la luz un bien accesible. Mientras se extendía el uso de la iluminación artificial, la luz se adueñó de la pintura de una forma desconocida hasta ese momento. Hasta entonces la luz había servido para iluminar los objetos, pero en el siglo XIX se produce un cambio radical cuando los objetos se convierten en soportes de luz. Esta exposición se propone acercar al visitante a algunos cuadros que destacan por el uso de la iluminación, y animarle a descubrir por sí mismo las cualidades que dieron a Sorolla el sobrenombre de “pintor de la luz”.